lunes, 14 de noviembre de 2011
Quizá nunca te hayas parado a pensar que alguien puede estar pensando en ti en este momento,que alguien puede estar mirandote cuando crees que nadie lo hace, que alguien puede estar a tu lado cuando crees que estás solo. Esas son las cosas que nunca esperas que te sucedan, que siempre piensas que les pasan a los demás, pero al final, te acabas dando cuenta de que a ti tambien te puede suceder.
Mañana es sinónimo de un día menos. Ayer es el recuerdo de lo que fue y ya no será. Y el hoy es tan efímero que lo único que puedes hacer es poner tus sentidos para guardar en la memoria un tiempo que automáticamente se convertirá en pasado. Porque la vida es ver como en un abrir y cerrar de ojos el ahora se convierte en antes, y el después en ahora, para sucesivamente ir dejando todo atrás. Nos enfrentamos al tic-tac conscientes de que somos indefensos ante él, y aún así nos empeñamos en cargar a nuestra espalda el dolor que supone un tiempo que se nos va, un libro que nunca tendra segunda parte o un punto y final que estamos obligados a escribir. Y poco a poco olvidamos que por mucho que lo intentemos es imposible volver al pasado, o cambiar el sentido de las agujas del reloj, borrar los errores que cometimos, o revivir un momento en el que nos gustaría habernos quedado para siempre: dejando escapar gran parte de nuestra vida buscando la manera de congelar el presente.
Dejemos huella para aquellos que vengan, para que trazen una linea nueva y nuestro punto y final se convierta en un punto y seguido, para que cada vez que abramos el álbum de nuestra memoria nos sintamos orgullosos de lo que hemos hecho. Para poder decir algun día, que sentimos nostalgia por cada una de las sonrisas que hemos exprimido a lo largo de la vida. Porque lo importante no es el pudo haber sido y nunca fue, sino el puede ser, y seguro que así será.
De pequeños cualquier cosa nos ilusionaba, éramos felices, siempre teníamos una sonrisa en la cara. Antes te ilusionaba todo y soñabas manteniendo los ojos abiertos. Pero cuando te haces mayor poco a poco se te quita esa sonrisa. Por eso aunque seas mayor, debes seguir manteniendo esa sonrisa en la cara. Que nada ni nadie te la quite, porque recuerda que tú estás en este mundo con un único objetivo: ser feliz.
domingo, 13 de noviembre de 2011
Sí, puede que no sea la persona más fuerte, ni la más valiente o la más decidida. Puede que me equivoque muchas veces, demasiadas quizás. Puede que me de cuenta de lo que quiero cuando ya no lo tengo, que mi lista de caprichos sea larguísima, que mis paranoias aumenten día sí y día también; que los malos momentos sean muchos, aunque los buenos los superen. Puede que complique lo fácil, que facilite lo difícil, y también puede que tropiece cien mil veces con la misma piedra, pero ten por seguro que siempre me voy a levantar. Siempre.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


